El exministro de Economía Martín Guzmán dejó en claro sus ambiciones políticas. «Quiero ser un dirigente político con el objetivo de gobernar la Argentina», afirmó sin rodeos. Si bien reconoció no estar dirigiendo actualmente desde la política, se considera a sí mismo un dirigente en ese ámbito.

Guzmán realizó un profundo análisis de la actual gestión económica. Cuestionó la estrategia oficial de festejar la desaceleración inflacionaria de abril, argumentando que se logró a costa de un fuerte ajuste sobre los jubilados y la clase media. «No me parece muy relevante lo que festeje o no el presidente, me parece que es una estrategia de comunicación. La realidad es que hay mucha gente sufriendo», sentenció.

Además, advirtió sobre los riesgos del endeudamiento en dólares asumido por el Banco Central con la emisión del BOPREAL. Según su visión, esta medida podría desencadenar una crisis similar a la vivida durante el gobierno de Mauricio Macri. «Veo que es una Argentina en donde se está generando menos productividad futura. Si desinvertimos en infraestructura y conocimiento, no veo condiciones de mayor productividad a futuro», remarcó.

El exfuncionario también abogó por un cambio en el modelo económico, orientado hacia la redistribución del acceso a la educación y la formación de capital humano. «Creo que es más importante redistribuir acceso a la posibilidad de generar capital humano que redistribuir ingresos», sostuvo. En esa línea, manifestó su deseo de construir un programa de gobierno con «contenidos serios» que aborde los desafíos actuales.