Los jubilados y pensionados se verán dramáticamente perjudicados en junio al recibir haberes muy por debajo de lo percibido el mes pasado. De no mediar un nuevo bono compensatorio, las previsiones oficiales indican que la jubilación mínima rondará los 206.874 pesos, cayendo estrepitosamente desde los 260.000 pesos obtenidos en mayo gracias al polémico plus de 70.000 pesos dispuesto en aquel momento.

La drástica merma se produciría por la aplicación de la nueva fórmula de movilidad jubilatoria que, acorde a la inflación de abril (8,8%), ajustaría los ingresos de la tercera edad muy por debajo de la suba real de precios acumulada en lo que va del año. El golpe sería aún más duro para quienes cobran la Prestación Universal para Adultos Mayores (PUAM) que pasaría de 260.000 a solo 165.499 pesos mensuales.

«Van a vernos en las calles si siguen ajustando de esta manera», advirtió Juana Escobar, jubilada de Lanús, quien recibió «con mucha bronca» las primeras precisiones sobre el nuevo cálculo previsional difundidas este lunes por el Ministerio de Capital Humano.

Desde esa cartera que conduce Sandra Pettovello aún no confirmaron si se repetirá el pago del bono compensatorio de 70.000 pesos que amortiguó en mayo la pérdida de poder adquisitivo. «Ese bono nos permitió llegar a fin de mes, sin él volveremos a recurrir a comedores y cups de leche», lamentó Escobar.

Las quejas se replicaron en centros de jubilados de todo el país. Los adultos mayores reclaman que se respete la recientemente anunciada «seguridad de la clase pasiva», mientras distintas organizaciones sociales ya calificaron la nueva fórmula jubilatoria como un nuevo «ajuste sobre las espaldas de nuestros abuelos».