La provincia de La Pampa podría verse afectada por el cierre de agencias del Correo Argentino en las pequeñas localidades de Doblas, Alpachiri y Miguel Riglos. Esta situación se gesta a raíz de los recientes despidos y adhesiones al retiro voluntario ofrecido por el Gobierno nacional.
Según trascendió, a los 8 despidos realizados el mes pasado en la provincia, se suman ahora 20 empleados que aceptaron el retiro incentivado. El gremio que representa a los trabajadores postales, SOECYT, advirtió que esta merma de personal redundaría en el inminente cierre de sucursales en esos tres pueblos pampeanos.
«Nos están tocando el trabajo y el plato de comida de nuestros hijos», había lamentado semanas atrás Ricardo Gómez, titular del sindicato provincial, al confirmarse los primeros despidos que afectaron a empleados con hasta 25 años de antigüedad.
La ola de cesantías y retiros voluntarios responde al drástico plan de achicamiento dispuesto por las nuevas autoridades del Correo. «Sabíamos que se avecinaba, pero no pensábamos que iba a ser tan pronto», expresó Gómez sobre las medidas que amenazan con dejar sin servicios postales a varias localidades rurales.
Pese a las versiones existentes, desde el organismo aún no confirmaron oficialmente los pueblos donde se clausurarían las agencias. No obstante, los representantes gremiales insisten en que Doblas, Alpachiri y Miguel Riglos son los principales candidatos.
Mientras el conflicto escala, vecinos y comerciantes de esas comunidades comienzan a movilizarse para evitar quedarse sin un servicio esencial como el correo oficial, cuya suspensión impactaría severamente en esas reducidas economías regionales.
En territorio bonaerense, varios pueblos quedan sin servicio
La ola de cierres y retiros voluntarios en sucursales del Correo Argentino ha encendido las alarmas en decenas de pequeñas localidades bonaerenses. Desde pueblos como General Alvear hasta Pellegrini, pasando por Roque Pérez, Quiroga, Salazar y Bonifacio, cientos de familias temen quedarse aisladas tras la inminente clausura de estas oficinas postales que son vitales para su conectividad.
En pleno proceso de achicamiento dispuesto por las nuevas autoridades nacionales, el organismo les ha ofrecido a sus empleados adherirse a retiros incentivados. «Ya nos comunicaron que la oficina de 30 de Agosto cerrará. Firmé el retiro voluntario pero hay compañeros a la espera de una resolución, en la incertidumbre de si firmar o ser despedidos», reveló Ignacio Falcioni, uno de los trabajadores afectados.
La potencial pérdida del servicio postal oficial ha generado gran preocupación en estas comunidades rurales, algunas muy alejadas de centros urbanos. Es que en esas vetustas oficinas no solo se tramitan envíos y documentación clave, sino que también se despachan productos de emprendedores y pymes locales.
«El Correo cumple un rol social fundamental para nuestra conectividad y crecimiento económico. Sin esas oficinas, quedaríamos aislados del sistema», se lamentó un vecino durante una protesta con «abrazos simbólicos» a la sucursal de Salliqueló.
Las manifestaciones se replicaron en Monte Hermoso, Adolfo Gonzáles Chaves, Tres Lomas y otros puntos amenazados por el éxodo postal. Los pobladores reclaman que se revea el cierre masivo que, además de dejarlos incomunicados, supondría la pérdida de puestos de trabajo en localidades con economías frágiles.
Mientras las protestas se intensifican, desde el Correo aún no confirmaron qué oficinas continuarán abiertas. La inminente ola de cierres en el interior bonaerense ha desatado un clima de angustia e incertidumbre en la población rural.
