En un movimiento estratégico, Máximo Kirchner, líder del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, convocó a elecciones internas para el próximo 17 de noviembre, coincidiendo con la fecha propuesta para la renovación de autoridades a nivel nacional. Esta decisión busca promover una masiva participación militante en ambas instancias.
A través de un comunicado, el diputado nacional expresó su intención de que la próxima conducción provincial «sea producto del voto de los afiliados y afiliadas». Subrayando la importancia numérica del PJ bonaerense, que representa el 37,32% del padrón nacional, Kirchner remarcó que «es operativamente necesario hacer coincidir los actos electorales en una misma jornada».
Esta convocatoria se da en un contexto de reorganización en el peronismo a nivel nacional. El Consejo del PJ se reunirá este lunes para definir formalmente la fecha electoral y conformar la mesa de Acción Política, órgano clave que conducirá el proceso interno.
La presidencia quedó vacante luego de que el ex mandatario Alberto Fernández solicitara una licencia en marzo. Si bien hay vicepresidentes que podrían asumir interinamente, se optó por mantener el cargo vacío hasta los comicios que renovarán todas las autoridades en 2025.
«Quienes me sucedan deben ser elegidos en las urnas, no por decisiones de cúpulas cerradas», enfatizó Kirchner, dejando en claro su apuesta por abrir el juego democrático en el principal distrito del país.
Sin embargo, sus recientes críticas a sectores del peronismo que avalaron la Ley de Bases del Gobierno de Milei anticipan tensiones en la interna partidaria. El dirigente cuestionó a quienes admitieron que «esas leyes fueron escritas por estudios jurídicos de empresas».
En el plano ideológico, Kirchner también cargó contra el «saqueo» que, según interpretó, implicaría el régimen de promoción de inversiones incluido en la normativaPromulgada.
Así, mientras la oposición transita un periodo de realineamientos, el kirchnerismo busca reposicionarse de cara a las legislativas de 2025 apuntalando su arraigo territorial desde las estructuras partidarias. La convocatoria bonaerense augura una pujante discusión en las bases justicialistas.
