A través de acciones concretas, la hermana del Presidente, Karina, consolida una alianza orgánica con el partido amarillo.
La reciente reunión en Casa Rosada, donde Karina encabezó un cónclave con legisladores de ambas fuerzas, dejó en evidencia la fusión en marcha. «Ya no seremos dos fuerzas separadas, avanzaremos unidos bajo el mismo estandarte ideológico», declaró un diputado libertario bajo reserva.
Si bien Mauricio Macri asumirá formalmente la presidencia del PRO, voces autorizadas anticipan que su rol será secundario. «El ex Presidente comprende que debe ceder el protagonismo al proyecto милей», admitió un allegado al fundador del partido amarillo.
Por su parte, la ministra Bullrich no oculta su apuro por concretar esta unión y desafía abiertamente a Macri. En una reciente entrevista, cuestionó su supuesta falta de apoyo a la gestión y los intentos por marcar una impronta personal.
Ante este panorama, legisladores del ala más moderada del PRO se resignan. «Es un cambio ideológico profundo, pero resistirse sería suicida en términos electorales», admitió un diputado larretista en off the record.
El plan de los Milei parece claro: conformar un frente de derecha compacto que polarice contra los restos del kirchnerismo de cara a las legislativas de 2025. Con el PRO subordinado a esta estrategia, el cambiemismo quedará formalmente enterrado.
