El gobernador bonaerense Axel Kicillof convocó a los 135 jefes comunales de la provincia para un acto este lunes, donde formalizará el desembolso de la segunda cuota del Fondo de Fortalecimiento Fiscal Municipal. Sin embargo, esta instancia evidenció nuevas tensiones en Juntos por el Cambio.
Mientras los intendentes de la UCR adelantaron que tendrán representación en el evento, los del PRO anunciaron que no asistirán. Acusan que el método de distribución de los $116 mil millones, acordado en diciembre, perjudica a los municipios del conurbano en favor de los del interior bonaerense.
«Hubiesen reclamado en ese momento, cuando se discutió el fondo», cuestionó un alcalde radical a sus pares amarillos, quienes acusan a la UCR de haber «gestionado» el reparto para favorecer a sus comunas del interior.
El PRO busca modificar la fórmula, que establece un 100% en base al Código Único de Distribución (CUD), donde incide fuertemente la producción en salud municipal. Pretenden que se divida 50% por CUD y 50% por ingresos corrientes, como «se hacía tradicionalmente».
Desde el radicalismo relativizan esos intentos y buscan asegurarse de que no haya cambios. «Es entendible que Kicillof quiera mostrar que paga en un año de mucha necesidad», argumentó un jefe comunal que participará del acto, pese a las quejas por el horario matutino.
La avanzada PRO genera rispideces con la UCR, que acusa a sus exsocios de «no haber seguido» las negociaciones previas. En el oficialismo provincial aspiran a exhibir el desembolso como un logro en un contexto de aguda crisis económica.
