A medida que avanza la discusión en el Senado, crece la certeza de que la controversial Ley de Bases y el paquete fiscal impulsados por el Ejecutivo sufrirán modificaciones. El bloque oficialista se ve obligado a ceder ante la falta de respaldo para aprobar los proyectos sin cambios.

La oposición logró una victoria parcial al estirar por una semana más el tratamiento de las normas. Hoy continúan las exposiciones, a pesar del paro general convocado por los gremios. «Acordamos con otros bloques citar especialistas para el martes y miércoles próximos», reveló un senador de Unión por la Patria.

Aunque el objetivo inicial era sancionar las leyes el 16 de mayo, ahora apuntan al 23 como fecha límite. «Si hay cambios, inevitablemente volverá a Diputados. Tendremos que defender las modificaciones», explicaron fuentes cercanas al Gobierno.

En el oficialismo barajan introducir ajustes solo en el paquete impositivo, priorizando ese componente por sobre la Ley de Bases. Buscan así descomprimir la presión de las provincias, más interesadas en las reformas tributarias.

«No hay un solo sector opositor que no cuestione algún punto de las normas», admitió un legislador del Frente de Todos. Si bien el kirchnerismo insistirá con el rechazo, se ven arrastrados a aceptar enmiendas para sumar apoyos.

En un clima de creciente tensión, con críticas cruzadas de ambos lados, la Casa Rosada parece resignada a partir de la premisa de que las iniciativas sufrirán cambios que deberán negociarse para obtener su aprobación final.