El Partido Justicialista (PJ) encamina sus esfuerzos para revitalizar su funcionamiento interno de cara a los desafíos políticos que se avecinan. El próximo martes 14, el consejo nacional partidario abordará dos cuestiones cruciales: definir la fecha para renovar autoridades y conformar la mesa de Acción Política.
Esta instancia pretende nuclear a los distintos sectores del movimiento en pos de gestar una nueva alternativa electoral frente al gobierno de Javier Milei. La intención es abrir el juego a dirigentes apartados del núcleo duro kirchnerista, como Guillermo Moreno, Miguel Pichetto o los líderes cordobeses.
«Queremos que el partido funcione como una terminal desde donde se discuta la renovación de liderazgos y se ordene la estructura política», manifestó un referente justicialista. Se busca recomponer los lazos con sectores desencantados y ampliar la representatividad de un espacio que atraviesa una crisis de conducción abarcativa.
No obstante, las voces críticas al método de toma de decisiones del kirchnerismo resonaron en el reciente congreso partidario. Dirigentes como Fernando Gray y Sergio Berni cuestionaron la «cúpula cerrada» que designa candidaturas y reclamaron mayor apertura al interior.
«No podemos acostumbrarnos a la derrota y la cultura del fracaso», remarcó Alberto Rodríguez Saá, en referencia al núcleo cristinista que monopoliza las definiciones claves. Se advierte tensión por incorporar las demandas del peronismo del interior en el nuevo armado.
