En un movimiento estratégico para ganar autonomía y afianzar su poder territorial, el gobernador bonaerense Axel Kicillof intensificó sus acciones en la interna del peronismo provincial. Pese a los llamados a la unidad, el exministro de Economía no parece dispuesto a ceder terreno.

Funcionarios y dirigentes cercanos al mandatario dieron el puntapié inicial con el lanzamiento de «Patria y Futuro» en La Plata. Aunque Kicillof no estuvo presente, la estampa reflejó su arco de apoyos: ministros como Carlos Bianco, Andrés Larroque y Walter Correa, intendentes aliados e incluso gremialistas.

Pero el gobernador fue por más. Se mostró muy territorialmente al entregar viviendas y firmar convenios con los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada). El primero alaba su «continuidad de obras» y ya vislumbra subirse a la eventual candidatura presidencial 2027.

En un acto con Ferraresi, Kicillof cargó con dureza contra la «deserción de responsabilidades» del Gobierno de Milei al «privar de recursos a la Provincia». «No cuenten con nosotros para paralizar las obras y rematar nuestra patria», advirtió con tono desafiante.

La ofensiva del gobernador incluyó además un encuentro con gremios y funcionarios de provincias afines para reclamar el «avance del DNU en materia laboral» y denunciar el «deterioro» de los trabajadores. En la previa del paro general, Kicillof buscó capitalizar el respaldo de la CGT bonaerense.

Mientras el peronismo nacional se enfoca en frenar la ley Bases, el exministro no pierde tiempo y gana músculo propio en el conurbano. Todo un mensaje para la interna, donde ya pocos dudan de sus ambiciones presidenciales a futuro.