En un clima de creciente tensión por los cuestionamientos a la forma en que se votó el capítulo del tabaco en Diputados, el interbloque del peronismo en el Senado evalúa seriamente plantear la nulidad de la media sanción de la controvertida ley ómnibus impulsada por el Gobierno.

El jefe del bloque opositor, José Mayans, dejó entrever sus reparos al asegurar que «hubo problemas con la redacción del despacho» y las irregularidades en el tratamiento del polémico impuesto. «Si está incorrecto, se puede plantear la nulidad», advirtió en diálogo con los medios.

Junto a Juliana Di Tullio, Mayans reunió a sus 33 senadores para «abroquelarse» en el rechazo al proyecto oficialista. En un tenso encuentro a puertas cerradas, les transmitió «tranquilidad» respecto a contar con los números necesarios para voltear la iniciativa, pese a los anuncios triunfalistas de los libertarios.

La estrategia que comenzará a delinear la oposición peronista apuntaría a dilatar el tratamiento convocando a una nutrida nómina de especialistas para «discutir punto por punto». Un movimiento que claramente tensionaría el ajustado cronograma acordado por las bancadas afines al Ejecutivo.

«A medida que pase el tiempo, se les va achicando el arco», especuló un senador sobre las chances del oficialismo, en línea con los cálculos opositores de capitalizar posibles yerros de un Gobierno que se juega su principal apuesta legislativa en la recta final del mandato de Milei.

Más allá de la confrontación dialéctica, los planteos de «nulidad» sobre el tratamiento en la Cámara baja suman un nuevo frente de tormenta para el proyecto que, al menos por ahora, parece lejano de alcanzar el puerto de la sanción definitiva.