Israel se prepara para llevar a cabo una gran ofensiva terrestre en la ciudad de Rafah en la Franja de Gaza, según informa DW. Después de cuatro meses desde su guerra contra Hamás, Israel está listo para enviar tropas a Rafah, donde residen aproximadamente 1,5 millones de palestinos, la mayoría de ellos desplazados internos. Israel lanzó una incursión en Rafah el pasado lunes, durante la cual afirmó haber liberado a dos rehenes israelíes-argentinos secuestrados por Hamás en octubre. Sin embargo, este ataque ha dejado al menos 67 civiles palestinos muertos, según las autoridades sanitarias de Gaza.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció en una entrevista con ABC News que tenía la intención de «dar con los batallones terroristas que quedan en Rafah, que es el último bastión», y que una invasión terrestre era inminente. Sin embargo, los planes de Israel para una invasión terrestre han generado críticas internacionales y han llevado a las agencias de ayuda y a los principales aliados a pedir moderación.
La población de Rafah ha aumentado considerablemente desde el inicio del conflicto, llegando a albergar a aproximadamente 1,5 millones de personas. La mayoría de los residentes se encuentran en campamentos improvisados y enfrentan condiciones de vida terribles, incluyendo escasez de agua y alimentos. Además, existe preocupación de que una operación israelí en Rafah provoque una migración masiva de palestinos hacia Egipto, lo que ha llevado al Ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Sameh Shoukry, a advertir sobre las «consecuencias desastrosas» de una mayor escalada en la ciudad.
