Pulsa «Intro» para saltar al contenido

La grieta se profundiza en Argentina: Milei contra los gobernadores dialoguistas

Milei acusara a los gobernadores y opositores de traición por la caída de la Ley Ómnibus. En respuesta, ha tomado medidas drásticas, desplazando a funcionarios cercanos a los gobernadores y encaminándose hacia una fusión ejecutiva y legislativa con el PRO. Esta reestructuración política busca mantener el respaldo popular y culpabilizar a aquellos que no están alineados con su gobierno.

La semana pasada, el presidente Milei solicitó la renuncia de Osvaldo Giordano, a cargo del ANSES, y de Flavia Royón, titular de la Secretaría de Minería, como consecuencia del fracaso de la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos. Aunque ninguno de los dos estuvo involucrado en las negociaciones parlamentarias, fueron desplazados por motivos políticos. Esta acción busca castigar a los gobernadores de Córdoba y Salta, con quienes Milei había tenido una buena relación, y enviar un mensaje a otros gobernadores que no estén alineados con su gobierno.

La confrontación entre Milei y los gobernadores ha generado una grieta peligrosa en la política argentina. El presidente acusa a los gobernadores de traición y de resguardar sus privilegios de la vieja política, mientras que los gobernadores defienden su autonomía y la voluntad del pueblo que los eligió. Esta situación ha debilitado al oficialismo y ha abierto la puerta a conflictos políticos, económicos, fiscales y judiciales.

En medio de esta disputa, el asesor Santiago Caputo ha jugado un papel importante, apoyando e incentivando la confrontación entre Milei y los gobernadores. Caputo ha defendido la necesidad de dar un golpe de timón y desplazar a los funcionarios ligados a los gobernadores. Su influencia ha sido evidente en las recientes decisiones del presidente Milei.