Las autoridades de Ecuador informaron que durante una semana violenta se realizaron más de 1.700 detenciones en el país. Estas detenciones se llevaron a cabo como parte de los operativos contra bandas criminales y se logró incautar más de 1.300 armas, explosivos, balas y más de 5 toneladas de drogas. El Gobierno ecuatoriano ha declarado un «conflicto armado interno» contra el crimen organizado, considerando a 22 bandas como grupos terroristas. Además de las detenciones, se reportaron cinco presuntos miembros de estas bandas abatidos y dos policías asesinados durante la semana violenta.
Durante esta semana también se confiscaron numerosas armas de fuego, armas blancas, balas y explosivos. Además, se encontraron veinte tacos de dinamita en la puerta de una unidad policial en Quito. Por otra parte, se reportó el asesinato de un guardia penitenciario por parte de personas privadas de libertad. Las fuerzas del orden también han decomisado más de 5,6 toneladas de drogas y más de 5.500 dólares en efectivo. Durante estos siete días, se registraron trece ataques a infraestructuras públicas y privadas, así como a establecimientos policiales.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró el «conflicto armado interno» debido a la oleada de atentados y acciones violentas atribuidas al crimen organizado. Estos incidentes incluyeron secuestros, asesinatos, alertas de explosiones, vehículos incendiados y motines en cárceles. Aunque se logró la liberación de todos los rehenes, excepto un guardia carcelario que falleció en un presunto tiroteo. Expertos consultados señalan que los operativos desplegados no serán suficientes para frenar la violencia sostenida en el país y que se requieren cambios estructurales en el sistema de justicia.
