El asesinato del número dos de Hamás, Saleh al Aruri, ha aumentado la tensión entre Hezbolá e Israel, lo que podría arrastrar a Líbano al conflicto. Estados Unidos está tratando de evitar que la guerra de Gaza se extienda al norte y ha enviado al secretario de Estado, Amos Hochstein, a Tel Aviv para entablar conversaciones con ambas partes. Israel ha advertido a Estados Unidos que el tiempo para lograr un acuerdo se está agotando. El gobierno israelí prefiere una solución diplomática, pero después de tres meses de intercambio de fuego con Hezbolá, está perdiendo la paciencia y amenaza con una acción militar más decisiva contra Líbano.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha enviado a Amos Hochstein, uno de sus principales asesores, a Tel Aviv para tratar de evitar la escalada en la región. Hochstein se reunió con el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, y otros diplomáticos y cargos militares. Israel ha dejado claro que no está dispuesto a esperar indefinidamente una mediación que no produce resultados. El gobierno israelí prefiere un acuerdo diplomático, pero el plazo para lograrlo es corto, según Gallant.

Desde los ataques de Hamás en octubre, el gobierno de Israel ha evacuado a la mayoría de la población de la zona fronteriza con la Franja de Gaza y ha desplazado a 80,000 personas de las poblaciones cercanas a Líbano. El ministro de Defensa ha enfatizado que la única solución posible es una nueva realidad en la zona norte que permita el retorno seguro de los ciudadanos israelíes. Israel tiene desplegados 200,000 soldados cerca de la frontera libanesa y ha habido al menos 177 muertos desde que comenzaron los enfrentamientos. El gobierno israelí advierte que se está acabando el tiempo para lograr un acuerdo diplomático y podría tomar medidas militares más decisivas contra Líbano.