El consejero de seguridad del presidente ecuatoriano, Paco Moncayo, reconoció que el país no podrá enfrentar al crimen organizado solamente con medidas legales. En diálogo con Fernando del Rincón, Moncayo dijo que es necesaria una estrategia más amplia que involucre cooperación internacional.

«El fenómeno de las organizaciones criminales trasnacionales no se puede combatir solo con medidas nacionales o creando nuevas leyes. Es un problema global que requiere de soluciones globales», afirmó Moncayo. En ese sentido, destacó la importancia de la colaboración entre países, intercambio de información y coordinación de operativos.

Ecuador afronta en la actualidad un aumento de la violencia homicida, secuestros, tráfico de drogas y la proliferación de Pandillas de origen centroamericano. Estos grupos criminalies han logrado infiltrarse en cárceles, instituciones policiales e incluso en el propio gobierno, amenazando la institucionalidad democrática.

Moncayo también pidió no descuidar el origen de estos fenómenos, como la pobreza extrema, desigualdad social y corrupción. “Es imposible enfrentar al crimen organizado sin combatir sus causas estructurales”, afirmó. En ese marco, mencionó la necesidad de políticas sociales, desarrollo económico e inversión en educación y oportunidades para los jóvenes de sectores marginalizados.

Por su parte, del Rincón -quien condujo la entrevista- destacó la importancia de escuchar las recomendaciones de expertos como Moncayo para lograr sociedades más seguras. «No se puede legislar ni crear políticas públicas de seguridad en el aire o pensando que con aumentar las penas todo se resuelve», concluyó.

La lucha contra el crimen organizado transnacional se perfila como uno de los mayores desafíos para los gobiernos latinoamericanos en las próximas décadas. La cooperación y un enfoque integral parecen ser las claves para enfrentar a estas poderosas redes criminales, que socavan las instituciones democráticas y generan violencia.