Durante la cumbre iberoamericana, se produjo un tenso intercambio de palabras entre el canciller de Nicaragua, Denis Moncada, y el diputado chileno Gabriel Boric. El enfrentamiento se produjo cuando Boric pidió que se discutiera la situación de los derechos humanos en Nicaragua, lo que fue rechazado por Moncada.
Boric, quien recientemente asumió el cargo de presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, señaló que la situación en Nicaragua es motivo de preocupación para toda la región. En respuesta, el canciller nicaragüense acusó a Boric de ser un «lacayo del imperialismo» y de estar promoviendo una campaña de desestabilización contra su país.
El diputado chileno se defendió de las acusaciones de Moncada, afirmando que su intención era simplemente iniciar una discusión constructiva sobre los derechos humanos en Nicaragua y otros países de la región. Sin embargo, Moncada mantuvo su postura y se negó a discutir el tema en la cumbre.
Este incidente ha generado reacciones diversas en la región. Algunos analistas han destacado la importancia de discutir la situación de los derechos humanos en Nicaragua, que ha sido criticada por organizaciones internacionales como la ONU y la OEA. Otros han señalado que el intercambio de palabras entre Moncada y Boric es una muestra de las tensiones políticas que existen en la región.
En cualquier caso, el enfrentamiento entre el canciller de Nicaragua y el diputado chileno ha sido uno de los momentos más destacados de la cumbre iberoamericana. Este incidente pone de relieve la importancia de mantener un diálogo constructivo y respetuoso en las discusiones internacionales y de buscar soluciones pacíficas a los conflictos que afectan a la región.
