Este título describe la situación actual que está enfrentando Rusia con la invasión que llevó a cabo en Ucrania hace un año, y que ha generado la mayor respuesta militar internacional conjunta contra una potencia desde la Segunda Guerra Mundial.
Aunque el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha dicho que su país simplemente se está defendiendo, la realidad es que la invasión ha resultado más complicada y costosa de lo que se esperaba.
Según el coronel retirado del Ejército de Colombia Luis Alberto Villamarín, la inteligencia rusa falló en determinar las capacidades de Ucrania para defenderse, lo que ha llevado a la autocrática, dictatorial y agresiva forma en que Putin está dirigiendo la guerra. Además, se ha especulado sobre el estado de salud física y mental de Putin, ya que en algunas de sus apariciones públicas se han detectado signos de descontrol emocional.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha descrito a Putin como un actor racional, pero que cometió un error de cálculo al invadir Ucrania. A pesar de esto, la estrategia de brutalizar a los ciudadanos de Ucrania para obligarlos a rendirse no ha funcionado, y Putin se ha radicalizado aún más en su discurso, llegando a amenazar con el uso de armas nucleares en caso de que la guerra contra Ucrania pusiera en riesgo a Rusia.
El cálculo erróneo de Putin ha tenido graves consecuencias no solo para su país, sino también para la región y para la estabilidad mundial. La guerra ha provocado la mayor respuesta militar internacional conjunta contra una potencia desde la Segunda Guerra Mundial y ha puesto en entredicho la imagen de Rusia como potencia mundial.
