En 2014, Rusia anexó Crimea de Ucrania, lo que marcó el inicio de una guerra de larga duración entre Rusia y Ucrania. Esta guerra está siendo observada y analizada desde un punto de vista occidental, pero ¿cómo ve uno esta guerra a través de los ojos de Putin?
Visto desde los estándares occidentales, la guerra de Putin ha sido un fracaso. Sus objetivos de aplastar la soberanía ucraniana, capturar Kiev, derrocar a un gobierno electo y romper la relación de Ucrania con Occidente han tenido poco éxito. Rusia es ahora un estado paria y su economía se ha visto severamente afectada por las sanciones internacionales. En lugar de estar aislada de Occidente, Ucrania ahora recibe un considerable apoyo de EE.UU. y Europa.
Sin embargo, para entender la mentalidad de Putin, es necesario comprender que él ve el mundo a través de una lente estratégica e histórica diferente. Putin está decidido a lograr sus objetivos a pesar de las derrotas y el flujo de armas y municiones sofisticadas de la OTAN a Ucrania. Está enviando reclutas convictos rusos a la muerte en avances inútiles a pesar de las pérdidas masivas.
Esta guerra no es solo una disputa territorial. Putin cree firmemente que Ucrania no es un país y debe ser anexada a Rusia. Su supervivencia en el poder podría depender de no verse como un perdedor. Mientras Occidente dice que está en el juego de largo plazo, Putin ha estado en guerra en Ucrania desde hace seis años.
