Apoyo en la ONU al reclamo argentino por las Islas Malvinas

La Representante Permanente ante las Naciones Unidas, embajadora María del Carmen Squeff, expuso los fundamentos que sustentan los derechos argentinos y reiteró la invitación al Reino Unido a resolver pacíficamente la disputa de conformidad con lo dispuesto por la Asamblea General.

En su exposición, la embajadora Squeff subrayó que la negativa británica a reanudar las negociaciones «no encuentra fundamento en el derecho internacional», ya que «en la cuestión de las Islas Malvinas nos encontramos con un territorio colonizado por el Reino Unido, sin que haya un pueblo sujeto a las subyugación, dominación o explotación colonial».

La representante argentina llamó la atención sobre las «acciones unilaterales» desarrolladas por el Reino Unido en el área en disputa, que incluyen la «exploración y explotación ilegal de recursos renovables y no renovables» en el área y una «desproporcionada» presencia militar que resulta completamente injustificada «ya que todos los Gobiernos democráticos de la Argentina han reafirmado su decisión de resolver la controversia exclusivamente por medios pacíficos».

En ese contexto, reiteró el interés del Gobierno argentino en los «buenos oficios» del secretario General de las Naciones Unidas para asistir a las partes en la disputa de soberanía y reanudar las negociaciones.

Por su parte, el embajador de Ecuador, interviniendo en nombre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), recordó el «interés permanente» de los países de la región en que la Argentina y el Reino Unido «reanuden las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa», indica el comunicado oficial.

En ese sentido, informó sobre el mandato de los jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad a su Presidencia Pro Tempore de que solicitara al secretario General la renovación de sus esfuerzos en el cumplimiento de la misión de buenos oficios sobre el tema y destacó la permanente «actitud constructiva y disposición del Gobierno argentino para alcanzar, por la vía de las negociaciones, una solución pacífica y definitiva a esta anacrónica situación colonial en suelo americano».

El representante de Uruguay, en nombre de Mercosur y países asociados, reiteró el apoyo del bloque a los derechos argentinos y señaló que «la manera de poner fin a la especial y particular situación colonial de las Islas es la solución pacífica y negociada de la controversia entre las dos partes».

Asimismo, advirtió que resultaba «imprescindible que el Reino Unido pusiera fin a la exploración y explotación de recursos naturales y que se abstuviera de promover ejercicios militares en la zona disputada» y reiteró el reconocimiento al «derecho que le asiste a la República Argentina de emprender acciones legales, con pleno respeto del Derecho Internacional, contra las actividades no autorizadas en dicha área».

Durante la sesión hubo numerosos pronunciamientos: además de Ecuador y Uruguay, tomaron la palabra Nicaragua, México, Guatemala, Perú, Brasil y Panamá, quienes se manifestaron a favor de los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.