El futuro de Keiko Fujimori y Humala en manos de un juez que genera dudas

El juez peruano César San Martín, responsable del fallo que envió a la cárcel al expresidente Alberto Fujimori, podría ser, por paradoja, quien evite que también vaya a prisión por hasta 30 años la hija del exmandatario, Keiko, procesada por supuesto lavado de activos.

La situación deriva de que San Martín, como presidente de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, decidirá si la recepción no declarada de fondos para campañas electorales puede ser lavado, el delito que la Fiscalía atribuye a Keiko Fujimori y, en otro caso, al expresidente Ollanta Humala.

De momento, la Sala examina el tema específico de Humala y su esposa, Nadine Heredia, expuestos a penas de 20 y 26 años de cárcel, respectivamente, pero expertos estiman que el fallo, por la similitud de entramados, será aplicable a la principal opositora al presidente Pedro Castillo.

Portavoces de la Fiscalía y de la Procuraduría expresan temor de que un vínculo que supuestamente hay entre San Martín y la expareja presidencial lleve al primero a favorecerlos y, de paso, a tenderle involuntariamente la mano a Fujimori.

«Si la Sala de San Martín dice que esos hechos no constituyen lavado de activos, automáticamente la defensa de Fujimori va a pedir el archivo del proceso. Dirá que si el caso de Humala no es delito, el de Fujimori tampoco», afirmó una fuente del Ministerio Público citada bajo anonimato por el semanario Hildebrandt en sus Trece.

La Procuraduría y la Fiscalía recurrieron a la Justicia para recusar a San Martín, pero la respuesta fue negativa. Además, el magistrado, que en otras ocasiones se declaró impedido de actuar en procesos referidos a Humala, esta vez no lo hizo.

«Estamos muy preocupados», reconoció ante periodistas el coordinador de los fiscales especializados en lavado de activos, Rafael Vela.