Corrupción: Definen si le dictan prisión preventiva a la cuñada del presidente Castillo

Yenifer Paredes está acusada de integrar una red de corrupción. Este miércoles vuelve a comparecer ante el juez que debe decidir su situación procesal. La mujer permanece arrestada en un cuartel policial limeño desde el 10 de agosto.

La cuñada del presidente peruano, Pedro Castillo, era esperada este miércoles, por segundo día consecutivo, en un tribunal de Lima cuyo juez titular que debe decidir si le dicta prisión preventiva por acusaciones de corrupción.

Yenifer Paredes, de 26 años, está acusada de integrar una red de corrupción presuntamente liderada por el presidente de izquierda Castillo, que rechaza los cargos y los atribuye a una campaña de la oposición conservadora para sacarlo del poder.

Tras 11 horas de alegatos entre el fiscal y la defensa, el juez Johnny Gómez Balboa, del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional debe anunciar su decisión sobre Paredes, quien está acusada por la fiscalía de formar parte de una organización ilícita que concedía contratos de obras públicas y lavado de activos.

«Siempre estoy a disposición de las autoridades, [pero] quiero seguir con mi vida», dijo Paredes, destacando que acababa de recibirse de licenciada en administración de empresas, pero no pudo asistir a la graduación el viernes porque estaba detenida.

La cuñada del presidente, quien permanece en prisión en un cuartel policial limeño desde el 10 de agosto, compareció vestida con casaca negra y mascarilla del mismo color.

«Tenemos una organización criminal liderada por el señor presidente de la república», afirmó el fiscal Jorge García Juárez al fundamentar el pedido de prisión preventiva. Paredes «es parte de esta red criminal como lobista o coordinadora», agregó.

El abogado de Paredes, José Dionicio Quesnay, desestimó los cargos al afirmar que «lamentablemente» la fiscalía había expuesto «una buena historia de un presunto ilícito» sin aportar evidencias.

Durante las primeras horas de la audiencia, piquetes de partidarios del gobierno y de la oposición se manifestaron afuera del tribunal, en el centro de Lima, que fue acordonado por la policía.

«Libertad para Yenifer», decía una pancarta oficialista, mientras los opositores coreaban: «¡La ladrona ya cayó!».