Zapatero y Bárcenas piden institucionalizar la CELAC en un continente desigual

El expresidente de España José Luis Rodríguez Zapatero y la exsecretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) Alicia Bárcenas alertaron hoy sobre los peligros de desestabilización que trae la desigualdad y llamaron a institucionalizar la unidad durante un encuentro de líderes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) impulsado por la presidencia pro témpore de la Argentina.

“Animo a Celac y al presidente Alberto Fernández a que haga de este momento el momento fundacional de la unión política latinoamericana, cuyo horizonte último sea una constitución para Latinoamérica, que de una ciudadanía plena, una solidaridad con justicia social y una igualdad”, dijo Rodríguez Zapatero durante el encuentro en Buenos Aires.

El exmandatario español expresó que prefería hablar de “unión” en lugar de integración porque enfatiza dos valores que son la “cooperación y la solidaridad” y que debe “traducirse en hechos”.

“Vivimos en una sociedad global” en donde las crisis del cambio climático, las consecuencias de la guerra en Ucrania, entre otros, también son globales, agregó.

Rodríguez Zapatero definió a la región latinoamericana como “la más desigual del planeta” en la que “los poderosos -que no han fomentado ni los impuestos, ni la cohesión social- quieren fragmentar la región, estar más vinculados a los capitales extranjeros y no comprometerse con sus países y con la integración”.

Finalmente, aseveró que “la contraseña de la democracia es la igualdad” y lo que la “asesina, envenena y pudre las democracias, las instituciones, la confianza, es la desigualdad y la pobreza”.

A su turno, Alicia Bárcenas destacó que con el lema del evento “la unidad en la diversidad” se reconoce efectivamente “que la unión en la región es un imperativo”, en un continente es que es «el más desigual». De todos modos remarcó que en el espacio de integración conscientes “de lo que sí se puede hacer y lo que no se puede hacer”.

Enfatizó en la necesidad de institucionalizar la Celac, reactivar la Unasur y sugirió trazar una “hoja de ruta pragmática”.

Sin bien destacó las expectativas sobre la potencialidad de la integración a partir de nuevos gobiernos de Chile, Colombia y eventualmente en caso de un recambio en octubre en Brasil, alertó que “cuando la acción política no cambia nada importante en la sociedad surge la indignación de unos y la perplejidad de otros”.