La economía y la reforma tributaria, los primeros desafíos para Gabriel Boric

El presidente electo de Chile asumirá el cargo el 11 de marzo, transformándose con 36 años en el mandatario más joven en llegar a La Moneda. Tendrá una serie de desafíos en los primeros meses de gobierno, como controlar la inflación y aprobar una reforma tributaria con baja representación en el Congreso.

 

Economía e inflación

El principal desafío para Boric será «mostrar que va a controlar la economía, porque le dejan una economía recalentada con presiones inflacionarias fuertes en Chile», dijo a Télam Javier Couso, abogado constitucionalista de la Universidad Diego Portales.

El 2021 la economía chilena superó el 7% de inflación y muchos expertos creen que el 2022 será mayor, por lo que Couso cree que «serán seis meses cruciales, entre mediados de marzo y mediados de septiembre, previo al plebiscito (del proyecto de nueva Constitución), que será entre septiembre y octubre», ya que «el país se acostumbró a no tener más de tres o cuatro por ciento de inflación al año en las últimas décadas».

La economía chilena esta indexada en UF (Unidades de Fomento), que se ajustan automáticamente con la inflación, por lo que muchos sueldos, créditos hipotecarios y precios se resienten inmediatamente con el aumento de la inflación, por lo que para Couso atender la inflación «es una tarea primordial».

 

Reforma tributaria

Otro de los temas claves para el inicio del mandato de Boric es la reforma tributaria, con la cual pretende recaudar el 8% del Producto Interno Bruto en un lapso de entre seis y ochos años, necesaria para cumplir con las promesas sociales de campaña.

«Ahí yo creo que va a negociar, porque no tiene mayorías en ninguna de las dos Cámaras», señaló el abogado constitucionalista a Télam.

A pesar de la amplia mayoría que logró Boric en el balotaje de diciembre pasado, con casi el 56% de los votos, en la elección de parlamentarios las fuerzas se equilibraron.

En la Cámara de Diputados, aunque la oposición tendrá sólo un tercio de los parlamentarios, las fuerzas de izquierda y centroizquierda no son necesariamente aliadas directas, «lo que le da alguna posibilidad», pero en el Senado «tendrá que negociar con la derecha, porque está empatado», según Couso.

La campaña de Boric estuvo centrada en la ampliación de derechos, entre los que destaca el aumento del sueldo mínimo; la descentralización del país, que es uno de los temas fundamentales en la nueva Constitución; el ambientalismo; el fin de la herencia institucional de la dictadura; el respeto a los pueblos originarios; y recientemente remarcó que sería un gobierno feminista; todos ellos reclamos fundamentales durante el estallido social de octubre de 2019.

 

Nueva Constitución

La nueva Constitución también tendrá «alto impacto» en el Gobierno de Boric, ya que «abre posibilidades de desbloquear el sistema político».

La Convención Constitucional tiene hasta el 4 de julio para entregar al presidente el proyecto de nueva Constitución que, de ser aprobado en el plebiscito de salida, significaría el fin de la actual carta magna chilena, que fue escrita durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Según Couso, la nueva Constitución «va a ser un tema clave para Boric», pero «eso se va a jugar promediando octubre», en el caso de que el texto constitucional sea ratificado en el plebiscito de salida, «si ya logró controlar la inflación y si se aprobó o no la reforma tributaria».

 

Seguridad

Otro de los desafíos será la seguridad, que incluye el conflicto mapuche en la zona sur del país, la crisis migratoria en el norte y el aumento de la delincuencia en todo el país.

«Boric tiene que ofrecer gobernabilidad en eso también, mostrar que el Gobierno puede hacerse cargo del orden y de la seguridad sin violar derechos humanos», remarcó el abogado.

Boric deberá mostrar gobernabilidad estos primeros meses, lo que incluye «entrar rápidamente a establecer un diálogo con la macrozona sur con los grupos más radicalizados del movimiento indígena en la Región de La Araucanía», apuntó Couso.

El conflicto mapuche lleva décadas en el sur chileno, con ataques incendiarios de infraestructura, camiones y hasta homicidios, tanto en ataques que el Gobierno saliente define como terroristas, como en represiones policiales y militares.

 

También «va a tener que abrir un diálogo muy fuerte con todos, pero también con los sectores de camioneros, entonces va a ser muy delicado enfrentar el orden y seguridad. Es un gran desafío el orden público, y cómo hacerlo de manera civilizada».

Los camioneros han sido uno de los gremios más afectados por la violencia y la delincuencia, tanto en el sur con la quema de camiones, como en el norte con la reciente muerte de un conductor a manos supuestamente de inmigrantes ilegales, que derivó en el actual Estado de Excepción Constitucional para que las Fuerzas Armadas den apoyo a la Policía, entre otras medidas.

Gabriel Boric asume el 11 de marzo en un acto que se realizará en el Congreso en Valparaíso, con la presencia de los parlamentarios e invitados nacionales e internacionales.