Bullrich compró equipos para el G20 que llegaron meses después de la cumbre

La Oficina Anticorrupción (OA) denunció este martes a la presidenta del PRO y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, tras detectar irregularidades en la compra de materiales para utilizar en la cumbre internacional del G-20 que se hizo en noviembre de 2018 pero llegaron al país hasta 5 meses después y, en algunos casos, con supuestos sobreprecios de más del 300 por ciento.

Ambulancias, furgones, scanner, chalecos antibalas y equipos antiexplosivos son algunos de los elementos que se compraron por orden del ministerio de Seguridad para aquella cumbre del G-20, pero que llegaron al país varios meses después de que concluyera el encuentro internacional.

La denuncia apunta también a otros exfuncionarios de la cartera de Seguridad y es el resultado de una investigación que llevó adelante la OA que conduce Félix Crous, a partir de una auditoría de la Sindicatura General de la Nación (Sigen) que detectó las supuestas irregularidades en las 9 licitaciones analizadas.

La denuncia recayó en el juzgado a cargo del magistrado Luis Rodríguez y en la fiscalía que encabeza Paloma Ochoa, y en el texto de la misma se señala que de los llamados a licitación surge que los bienes a adquirir resultaban necesarios para apoyar las operaciones de las Fuerzas de Seguridad en la cumbre del G-20, según pudo reconstruir Télam de fuentes con acceso a la investigación.

En todos los procesos licitatorios, los funcionarios denunciados consintieron que el plazo de entrega de los bienes resultara posterior al 1° de diciembre de 2018, el día en que culminó la Cumbre del G-20, lo que implicó que ninguno de los bienes adquiridos pudiera utilizarse con la finalidad para la que habían sido comprados.

En la denuncia se detalla que las irregularidades se dieron alrededor de la compra de 4 ambulancias, 20 furgones, 475 chalecos antibalas, equipos antiexplosivos, 900 uniformes ignífugos, 2 scanner de vehículos montados sobre un vehículo tipo furgón, 5 camiones hidrantes, sistemas de comunicación y 120 pistolas tácticas, y que el precio pagado por el Estado Nacional superó los 9 millones de dólares.