Afirman que será una de las obras más importantes de los últimos 25 años. Se trata de una circunvalación pensada con y para los empresarios del Parque Industrial, quienes se beneficiarán por una mejora en la logística que se traducirá en mayor rentabilidad.
Según varios referentes políticos de la ciudad de Mar del Plata, Raverta tiene una obsesión por llegar a la intendencia, ahora en 2023, y para ello apuntaría a seducir a empresarios locales beneficiándolos con la mega obra para que la respalden en su candidatura para suceder a Montenegro.
La obra no es una deuda pendiente de los últimos 25 años como le han hecho decir al gobernador. La obra, al margen de ello, si fuera bien realizada y 100% terminada en todas sus etapas (lo cual puede decirse que es algo prácticamente imposible) sería de utilidad.
Lo único que tal vez sea seguro es que se concrete la primera etapa. Esa primera etapa fué proyectada entre Raverta, su esposo, el senador provincial Pablo Obeid y representantes del Parque industrial en reuniones documentadas y anunciadas por los propios participantes.
Ningún vecino de la ciudad se va a beneficiar realmente como para justificar la obra, pero sí se beneficiarán los empresarios con los que Raverta y Obeid se han venido reuniendo.
Los vecinos de Mar del Plata que viven en una extensa zona comprendida entre las avenidas Constitución y Juan B Justo desde la calle 206 hasta que terminan las calles, viven en el desierto en verano y muchas veces en un pantano en invierno. Muchas cuadras de tierra a pié entre el agua y barro para poder llegar a una parada de colectivo o hasta la casa de un familiar.
El peregrinaje a pie de los vecinos por la avenida Errea (228) es una experiencia indignante. Eso sí es una deuda pendiente.

La avenida Libertad desde la calle 206 hasta la 226, figura asfaltada para el municipio, pero es de tierra. No se sabe quién se quedó con el asfalto. Ese detalle hace que jamás el municipio piense asfaltar un tramo que figura asfaltado pero que en persona es la imágen del abandono por parte del Estado.
Ese abandono no es nuevo, lleva décadas, con varias intendencias radicales, vecinalistas, del PRO y con décadas de concejales, diputados y gobernadores peronistas que jamás pensaron en subsanar esa estafa a los vecinos.
Esa sí es una deuda pendiente. No lo es favorecer la logística de las empresas del parque industrial. Independientemente de que favorezca a la industria
Por supuesto, es de manual que los protagonistas hagan mención al progreso, a favorecer la producción y generar más y mejor trabajo para los marplatenses. Pero es todo una mentira. Es un argumento falso.
Entre lo que podría mencionarse como beneficio para la ciudad es que la primera etapa traería una descongestión de tránsito a la avenida Juan B Justo, casualmente, la avenida más ágil que tiene la ciudad junto a la avenida Colón. ¿Puede servir? Por supuesto. ¿El cambio será importante y acorde a la inversión? En absoluto.
El voto en los barrios donde los vecinos deben afrontar el día a día de la peor manera ya lo tienen, por ello, antes de que los beneficios de una mega obra llegue a ellos, es más redituable que llegue a los sectores empresariales, quienes han sido esquivos en cuanto a apoyo a Raverta, máxima representante de La Cámpora en la ciudad y alrededores.
Aquí la imagen de la circunvalación proyectada por el Plan Estratégico

El trazado que analizarían implementar Raverta y Kicillof

El apoyo a la obra por parte del intendente es lógico. Debe asumirse que la obra se completará en todas sus etapas. Circula un boceto de la circunvalación de forma curva, a través de la que se unen todos los accesos de la ciudad. Es alentadora, pero en el tramado real, que Raverta y Kicillof estudian, no es más que un camino sobre trazados ya existentes. Difícilmente esa ruta pueda agilizar el tránsito.
De concretarse la primera etapa (“Corredor productivo”), Raverta no habrá aportado demasiado a la calidad de vida de los vecinos, pero tal vez haya logrado el apoyo de un puñado de empresarios que la ayuden a estar mas cerca de su objetivo político personal.