Ni el embajador argentino, Daniel Capitanich ni Juan Pablo Cafiero lo denunciaron a Interpol. Primero se justificaron con no saber que se encontraba en la ceremonmia de asunción del presidente de Nicaragua, pero Mohsen Rezai se quedó en el país y cancillería no accionó como debía. Indignación de la Amia.
Luego de que la oposición se quejara sobre la postura del Gobierno, desde Cancillería redactaron una nota de repudio por la presencia el iraní, pero por lo tarde de ma misma claramente fue para resguardarse políticamente y no por una postura real.
“La República Argentina expresa su más enérgica condena a la presencia de Mohsen Rezai en el acto de toma de posesión del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega” afirmó la Cancillería, varias horas después de dejar pasar la oportunidad única de pedir la captura a través de Interpol.
Cancillería no denunció la presencia en Nicaragua de un apuntado por el atentado a la AMIA
