El país inicia un período que incluye comicios municipales (intendentes y concejales), gobernadores regionales y constituyentes que el Senado planea postergar para mayo, además de las presidenciales del 21 noviembre, todo en medio de una disparada de contagios.

Chile inicia un período con un nutrido calendario electoral que incluye comicios municipales (intendentes y concejales), gobernadores regionales y constituyentes que el Senado planea postergar para mayo, además de las presidenciales del 21 noviembre, todo en medio de una disparada de contagios que obliga a cambiar fechas y mientras la campaña de vacunación no arroja los resultados esperados.

El Ministerio de Salud reportó el viernes 8.112 infecciones en 24 horas, en lo que fue la primera vez en lo que va de pandemia que el país supera los 8.000 contagios diarios y sobrepasando así la marca que había registrado el día anterior con 7.830 nuevos positivos.

Por otra pate, en estos momentos el país registra una ocupación de camas criticas mayor al 95%, advirtieron las autoridades sanitarias, y las fronteras se cerraron por 30 días para intentar mitigar los contagios y frenar el ingreso de nuevas variantes.

El país registra una ocupación de camas criticas mayor al 95%
Las continuas arremetidas del virus y los zigzagueantes resultados arrojados tras cuarentenas y medidas restrictivas a lo largo del país obligaron a modificar varias veces el cronograma electoral, cuya primera variación había sido la postergación hasta el 25 de octubre del Plebiscito Constitucional, originalmente previsto para el 26 de abril de 2020.

Ese mismo proyecto estableció que las primarias para las elecciones de alcaldes se realizarán el 29 de noviembre del 2020, además de reunir, en principio, todo ese paquete de elecciones -intendentes, concejales, gobernadores y convencionales constituyentes que redactarán la nueva Carta Magna- el 11 de abril de 2021.

Sin embargo, el desarrollo de la pandemia obligó nuevos cambios que implicaron modificaciones constitucionales y arduas negociaciones del presidente Sebastián Piñera con representantes de todo el arco político, para primero desdoblar la jornada electoral en dos días (el 10 y 11 de abril), y luego empujar una nueva modificación y un corrimiento de cinco semanas, hasta el 15 y 16 de mayo.

Esta última iniciativa de aplazamiento ya tiene media sanción en Diputados y será tratada este domingo en el Senado, con pronóstico de recibir también una votación favorable.

Si bien la propuesta de Piñera desató en principio resistencias y críticas e incluso un incipiente cacerolazo que no pasó a mayores en algunos barrios capitalinos, avanzó rápidamente en Diputados y tuvo un paso más lento en el Senado que esperaba aprobar el proyecto el jueves pasado, pero el debate se postergó hasta mañana.

Fuentes parlamentarias citadas por el diario La Tercera atribuyeron la decisión a que continuaban las negociaciones entre el oficialismo y la oposición, que exigía que «el Ejecutivo tendría que ceder en más restricciones de movilidad, más ayudas sociales y menos financiamiento a los candidatos».

Una encuesta reciente del instituto demoscópico Cadem señaló que un 73% de los chilenos aprueba una postergación de estas elecciones en el marco del crítico contexto sanitario.

El mismo sondeo, no obstante, señala que la disposición de los chilenos a votar cayó a un 52%, 17 puntos menos que el plebiscito de octubre de 2020, lo que pone la lupa sobre cuán castigada terminará la transparencia del proceso en medio de las modificaciones y cuánto pueden afectar estas cifras la legitimidad del proceso constituyente.

Al margen de esto, las elecciones presidenciales se mantienen por ahora en la fecha original, el 26 de noviembre de 2021.