La lista que impulsa Maximiliano Abad como titular del Comité Provincia de Buenos Aires se impone en el recuento parcial de votos de los comicios internos del radicalismo, frente a la lista «Protagonismo Radical», que lleva como candidato a Gustavo Posse. Al mediodía del lunes aún faltaban cargar 37 distritos de la provincia, por lo que se considera prudente esperar resultados oficiales.

Los últimos datos de la Junta Electoral Bonaerense indican que Abad obtenía el 55,8%, mientras que Posse llegaba al 44,1%., pero aunque el oficialismo que impulsa a Abad había comunicado que continuaría la carga de datos toda la noche, a los pocos minutos, se detuvo completamente si aparecer nuevos datos y con 37 municipios a contabilizar.

Esto implica 37.452 votos para la lista «Adelante Buenos Aires», y 29.567 para «Protagonismo Radical», sobre 67.290 votantes, habiéndose cargado los datos de 91 municipios, de un total de 135 distritos que componen la provincia.

Los datos corresponden a la medianoche, y desde la Junta Electoral indicaron que el conteo de votos continuó toda la madrugada.

Abad se declaró ganador de los comicios, y en declaraciones a La Nación+ indicó: “Esta noche no perdió nadie, sino que ganó el radicalismo.

«La tendencia es irreversible y vamos a convocar a la unidad y trabajar en una coalición amplia”, agregó Abad en alusión a la relación con los socios electorales en Cambiemos.

El radicalismo bonaerense y el porteño eligieron a sus autoridades en comicios internos que se realizaron en ambos distritos bajo un estricto protocolo sanitario para evitar contagios de coronavirus y con una importante participación de sus afiliados.

En los comicios de la provincia se enfrentaron las listas «Adelante Buenos Aires», que postula al jefe del bloque de Juntos por el Cambio en la Legislatura platense, Maximiliano Abad, y «Protagonismo Radical», del intendente de San Isidro, Gustavo Posse, una elección que debió realizarse en octubre del año pasado, pero que quedó suspendida por la pandemia.

El Gobierno nacional exceptuó del cumplimiento del Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (Dispo) a los involucrados en la celebración de las elecciones radicales y fijó un protocolo para la realización de los comicios en el marco de la pandemia.

Ciudad de Buenos Aires

En la ciudad de Buenos Aires, según confiaron a Télam fuentes partidarias «más de 30 mil afiliados se movilizaron en pandemia para elegir autoridades partidarias» aclarando además que en elecciones anteriores «participaban de la elección unos 15 mil afiliados».

En el distrito porteño la elección es indirecta y unos 112.200 afiliados son los que estaban habilitados para elegir a los representantes en las 15 comunas.

La disputa enfrentó a tres sectores: dos de ellos encolumnados detrás del senador Martín Lousteau y un tercero enfrentado al economista, que pidió a la Justicia -sin éxito- aplazar la interna.

«Entre las dos listas que se encolumnaron detrás de Lousteu concentran el 92 % de los votos», adelantó a Télam Martín Ocampo, de Radicales por Argentina mientras se esperaba el resultado final de la elección.

En una pelea bastante opacada por la compulsa en territorio bonaerense, la UCR porteña eligió nueve representantes por comuna (130 en total), incluyendo un presidente comunal del partido, más ocho convencionales que votarán en un plenario al próximo presidente del partido en el distrito.

Los primeros anotados para competir son los integrantes del oficialismo partidario -que conduce el porteño Guillermo de Maya-, apoyados por dirigentes históricos como Enrique Nosiglia y Rafael Pascual, el diputado nacional Emiliano Yacobitti y la rama universitaria de la UCR.

En la vereda de enfrente está la agrupación «Radicales por Argentina», que conduce el expresidente de Boca Daniel Angelici, acompañado por los legisladores porteños Martín Ocampo y Ariel Álvarez Palma y el ex defensor adjunto de la Ciudad José Palmiotti, entre otros.

Ambas listas apoyan el liderazgo de Lousteau en el distrito (que tiene su propia agrupación, Evolución, al margen de esta disputa) y, por eso, la pelea será solo para ver quién se queda con el control en cada comuna, y ubicar más delegados al Comité porteño, entre los que luego deberá surgir el reemplazante de De Maya.