El Gobierno desplegó la fake news mas grotesca desde la asunción del Presidente

Desde el mismo Presidente hacia abajo,el Gobierno salió a criticar las «bolsas mortuorias con nombres de dirigentes afines al oficialismo». Nada mas alejado de la realidad. Una mentira ordinaria y hasta infantil, pero que pareció brillante entre los seguidores del gobierno, que como es habitual, se especializan en repetir sin preguntar, sin cuestionar, sin pensar.

Cada una de las bolsas tenía un cartel que decía, por ejemplo: «estaba esperando la aplicación de la vacuna, pero se la dieron al sobrino de Ginés» o «estaba esperando la aplicación de la vacuna, pero se la dieron a los Pibes de La Cámpora». Mas claro mensaje, imposible.

Pero las estrategias tomadas de métodos de comunicación peronista/nazis, parecieron convencer y hasta ser una genial idea para los seguidores del gobierno que repitieron, se indignaron y hasta pidieron prisión y muerte a los autores de los mensajes.
Los mensajes eran simples y ni siquiera polémicos, pero si aplicas la técnica utilizada en la escuela primaria para mostrarle a los chicos la importancia de las puntuaciones o del contenido mismo, claro, se pueden sacar las conclusiones más absurdas, como las del Presidente y el Jefe de Gabinete: ellos sólo leyeron: «sobrino de Ginés«, «Los Pibes de La Cámpora«. Tan ridículo como vergonzante.

Aquí algunas de las expresiones mas vergonzosas de representantes del Gobierno:

Alberto Fernández
«La forma de manifestarse en democracia no puede ser exhibir frente a la Casa Rosada bolsas mortuorias con nombres de dirigentes políticos«, advirtió el jefe de Estado en Twitter, y manifestó que «esta acción lamentable solo demuestra cómo muchos opositores conciben la República».
«No callemos ante semejante acto de barbarie«.

Santiago Cafiero
«es peligroso para nuestra democracia que sectores de la oposición insistan en profundizar los discursos de odio» y preguntó: «¿Es odio lo único que tienen para ofrecerle a la sociedad?«.

Ministro de Defensa, Agustín Rossi
«la violencia de la derecha presente» y calificó el hecho de «inadmisible» y como una «negación explícita de la democracia«.