Será en el Capitolio en una atmósfera tensa, en la víspera del probable cierre de su proceso de destitución, con el Senado fracturado, la oposición demócrata frustrada y con la campaña electoral ya iniciada.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dará hoy en el Capitolio su discurso anual sobre el Estado de la Unión en una atmósfera tensa, en la víspera del probable cierre de su proceso de destitución, con el Senado fracturado, la oposición demócrata frustrada y con la campaña electoral ya iniciada.

Con una casi segura exoneración de los cargos de abuso de poder y obstrucción del Congreso por sus presiones a Ucrania, Trump pronunciará ante ambas cámaras (a las 21 hora local; las 23 de Argentina) un discurso en clave electoral y «optimista» que promete contrastar con las divisiones que ha generado su impeachment, según fuentes cercanas citadas por el Washington Post.

«La historia no será amable con Donald Trump», advirtió ayer el fiscal jefe de la oposición demócrata, el congresista Adam Schiff, en su alegato final de un juicio político que ya quedó visto para sentencia, a la espera de la votación definitiva, mañana.

En 1999, el discurso sobre el Estado de la Unión del presidente Bill Clinton coincidió también con su juicio político en el Senado, y el mandatario sorprendió a muchos al no pronunciar ni una sola vez la palabra «impeachment» y aludir elípticamente al tema hablando de «controversias» que dividían al país.